lunes, 5 de noviembre de 2012

Radiografía de China ante el cambio en la cúpula del Partido Comunista. Marco político (I)


Faltan tres días para que comience el proceso de cambio en la cúpula del Partido Comunista de China, el más complejo de su historia por la confluencia de los escándalos políticos y la situación económica del país, sumado a la explosión del uso de las redes sociales y a la atención que la prensa internacional tiene depositada en este acontecimiento. Nos acercamos a su marco político desde un punto de vista institucional. 

MARCO POLÍTICO

La República Popular de China se define en su Constitución de 1982, artículo 1º, como un “Estado socialista de dictadura democrática popular, dirigido por la clase obrera y basado en la alianza obrero-campesina”. Se trata de un régimen político de partido único, el Partido Comunista de China (PCCh), bajo el cual se articulan el resto de las instituciones del país y las estructuras de poder.
En sus 60 primeros años de existencia, el PCCh se ha basado en la doctrina ideológica del marxismo-leninismo-maoísmo. Pero tras las reformas económicas introducidas a finales de los 70 por Deng Xiaoping[1], China evoluciona a merced de una economía de mercado socialista o, como el propio Jiang Zemin, predecesor del actual Presidente Hu Jintao, lo definió posteriormente en el XV Congreso Nacional del PCCh celebrado en 1997, “un socialismo con características chinas”. Esta idea quedó plasmada en el preámbulo de la Constitución de 1982 y en los estatutos del PCCh, convirtiéndose en la máxima ideológica a seguir por el partido hasta hoy.
Esta filosofía se bifurca y materializa en dos importantes líneas de actuación: el crecimiento económico de un 7-8% anual y el mantenimiento de la estabilidad social[2]. Dos objetivos que ponen de manifiesto las dos grandes y contrapuestas tendencias que conviven en el seno del PCCh: los populistas, más inclinados hacia la izquierda y preocupados por los temas sociales y la ecología; los elitistas, por su parte, otorgan más relevancia a los aspectos económicos y son más tendentes a las políticas de derechas[3].


1.1. La Constitución de 1982
La Constitución vigente en la actualidad en la República Popular China es la de 1982, promulgada el 4 de diciembre por la Asamblea Nacional Popular. A esta Constitución le precedieron tres: la de 1954, la de 1975 y la de 1978.
La Constitución de 1982 es un texto breve que se compone de un preámbulo y cuatro capítulos. El segundo, dedicado a los Derechos y Deberes de los Ciudadanos, incluye algunos preceptos que ponen de manifiesto el empeño de las autoridades chinas para acercar posiciones con países democráticos  en el último quinto del siglo XX. Destacan el derecho a la libertad de expresión, de prensa, de reunión, de asociación y de manifestación; la libertad de creencia religiosa; la inviolabilidad de la dignidad de la persona; la inviolabilidad del domicilio; la libertad al secreto de correspondencia y el derecho a lanzar críticas y plantear sugerencias a los organismos del Estado y a sus funcionarios (con el matiz de que no han de ser inventadas o tergiversadas). También incluye una lista de deberes, como defender la patria o realizar el servicio militar.

Pero la realidad social del país no se corresponde con lo redactado en este Capítulo II: muchos de estos derechos plasmados en el papel no se pueden ejercer libremente. De hecho, el texto de 1982 se concibe más como un marco regulatorio que como una Carta Magna. La justificación de su existencia es la necesidad del PCCh de dotarse de instituciones legales y estructurarse a nivel nacional, así como de ganar la credibilidad y confianza de los países democráticos con los que le interesa mantener relaciones económicas. No obstante, es indiscutible que China está evolucionando en materia legislativa, especialmente en la que repercute al ámbito económico. Un ejemplo de ello son las cuatro enmiendas aprobadas y aplicadas sobre la Constitución de 1982. Tal vez la más reseñable sea la primera, de 1988, que introduce la existencia de la propiedad privada y reconoce el sector privado como un complemento al público socialista, siempre bajo el control y la supervisión del Estado. La propiedad privada se reafirma con la cuarta y última enmienda de la Constitución, aprobada en 2004 y que incluye compensaciones al damnificado en caso de expropiación[4]. Más tarde, en 2007, la Ley sobre la Propiedad equipararía definitivamente la propiedad privada a la pública y la colectiva (aunque exceptuaba la propiedad sobre el campo)[5].


1.1.1. Sistema de sufragio y elecciones.
Para explicar el sistema de sufragio en China es necesario remitirse a los artículos 30, sobre los grados administrativos del país y 34, sobre el derecho del ciudadano a elegir representante y a ser elegido.
-          Artículo 30 (Capítulo I): establece las divisiones administrativas de la República Popular China. Una primera en “provincias, regiones autónomas y municipios directamente subordinados al poder central”; la segunda, que divide las provincias y las regiones autónomas (no los municipios subordinados al poder central) en “prefecturas autónomas, distritos, distritos autónomos y municipios”, según el caso y la tercera, en la que los distritos se desglosan en cantones, cantones de minorías nacionales y poblados. También hay dos zonas administrativas de carácter especial: Hong Kong, antigua colonia británica y Macao, portuguesa, que gozan de gran autonomía y de ordenamiento jurídico distintos a los del resto del país.
-          Artículo 34 (Capítulo II): estipula que “los ciudadanos de la Republica Popular China que hayan cumplido los 18 años tienen derecho a elegir y a ser elegidos, independientemente de su nacionalidad, raza, sexo, profesión, procedencia familiar, religión, grado de instrucción, situación económica y tiempo de residencia; sin embargo, se exceptúa a aquellas personas que por ley hayan sido privadas de sus derechos políticos”.

Lo que no se menciona es este artículo es que el derecho a elegir y ser elegidos se reduce exclusivamente al ámbito local, el tercer grado en la división administrativa ordenada por el artículo 30. Los ciudadanos chinos solo pueden elegir sus representantes a nivel de cantón o poblado. A la hora, por ejemplo, de escoger los delegados que formarán parte de la Asamblea Popular Nacional (el equivalente chino al Parlamento), estos representantes elegidos de forma directa por la ciudadanía acuden a congresos locales, en los que eligen a los representantes que acudirán a los respectivos congresos provinciales. De estos saldrán los delegados que formen parte de la APN.



[1] Dentro del PCCh se habla de generaciones de líderes: la primera estaría encabezada por Mao Tse-Tung; la segunda, por Deng Xiaoping y la tercera, por Jiang Zemin. Los líderes actuales, como Hu Jintao, pertenecen a la cuarta, aunque a finales de 2012 habrá nuevos nombramientos y el país estará presidido por miembros de la quinta generación.
[2] Marco Político en China. Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Pekín, Mayo 2010. Pág. 3.
[3] Informe económico y comercial de China. Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Pekín, Junio 2011. Pág.5.
[4] De todas las enmiendas aplicadas en la Constitución de 1982 habla el texto de Romer Cornejo, Las Constituciones de China en contexto, en sus páginas 13 a 15.
[5] Artículo del diario El País del 16 de marzo de 2007, consultado en su edición digital: http://www.elpais.com/articulo/internacional/China/reconoce/primera/vez/propiedad/privada/ley/elpepuint/20070316elpepuint_2/Tes

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