jueves, 27 de diciembre de 2012

Esperando nada

"En ese momento de plena felicidad me invadió una terrible sensación de tristeza venidera". 

Esta frase, o una muy parecida, forma parte del guion de 'Las Sesiones', una película que a priori no llama mucho la atención y que precisamente por eso, por no crear expectativas, sorprende gratamente.

Y sobre las expectativas medito últimamente largo y tendido. Un caramelo envenenado cuyo sabor es delicioso al paladar, pero que deja hecho añicos el estómago. Se degusta en los momentos previos a una situación o circunstancia que se considera estimulante: a un nuevo trabajo, a un nuevo curso lectivo, a un viaje... y especialmente entre los jóvenes, a una noche de fiesta.

Solo hay que echar un vistazo a las calles de Madrid un viernes al atardecer. Se palpa el ánimo, esa emoción contenida que se ha ido reservando durante toda la semana, como se hace con el caldo de verduras para el cocido magistral de los domingos. Sonrisas y alborozo por las calles; los bares, a rebosar; y a través de las ventanas semiabiertas de los pisos compartidos se pueden escuchar las escurridizas notas de algún tema desenfadado. En su interior, los jóvenes habitantes se arreglan, combinan y permutan sus prendas, bailan frente al espejo, se preguntan y aconsejan. Ya ruedan por el baño los pintalabios y los botes de gomina. En el pasillo, el olor a éxito que deja la mezcla de colonias recién servidas. Y más adentro, en cada una de sus cabezas, una sola idea: "Esta es mi noche". 

Esto es lo que ocurre un viernes normal (está claro que los sábados pierden fuelle), que se da semana tras semana. Pero ahora se acerca la noche del año que más expectativas a nivel global genera, que más fantasías e ilusiones despierta en las mentes juveniles, volubles y soñadoras. Se acerca Nochevieja. Se acerca la emocionante liturgia previa a Fin de Año. La de probarse el vestido negro dos veces al día; la de pedir cita en la peluquería; la de atar con doble nudo los planes para la noche más importante del año. La más prometedora.


Pero por muy complejo que sea el mundo imaginario que se abre paso entre los recovecos de la materia gris, este acabará por derrumbarse, estallará cual pompa de jabón en cuanto el reloj atraviese el umbral de las 00.00 y los pies atraviesen el umbral del portal. La bofetada gélida de una noche de invierno devuelve a cada cual a su puro existir, en el que las emociones nunca han necesitado cita previa. Y al despertar el 1 de enero los ánimos están desinflados, apocados. La apatía se adueña de un cuerpo hecho trizas y de un espíritu desengañado. El contador empieza de cero. Otra vez, un año más.




No está de más dejarse embriagar de vez en cuando por las expectativas pero a veces es mejor rechazarlas y darle a la realidad la posibilidad de que te seduzca hasta la plenitud. Es difícil y, cuando lo hace, sabes lo que vendrá después.

"En ese momento de plena felicidad me invadió una terrible sensación de tristeza venidera".



viernes, 9 de noviembre de 2012

Radiografía de China ante el cambio en la cúpula del Partido Comunista. Marco político (III)

Otros partidos políticos en China.
Al margen del unipartidismo citado expresamente en el preámbulo de la Constitución de 1982, en China existen ocho organizaciones políticas legales, si bien su potestad para tomar o participar en decisiones y resoluciones vinculantes es nula. Son el Comité Revolucionario del Guomindang de China, la Liga Democrática de China, la Asociación de la Construcción Democrática de China, la Asociación para la Promoción de la Democracia en China, el Partido Democrático Campesino y Obrero de China, el Zhigongdang de China, la Sociedad Jiusan y la Liga para la Democracia y la Autonomía de Taiwan.
Todas ellas, más el PCCh, están representadas en la Conferencia Política Popular Consultiva China (CCPPCC), a través de más de 350.000 miembros(8). La CCPPCC se reúne una vez al año para acercar posturas entre las distintas formaciones y debatir temas concretos. Pero las decisiones extraídas de la CCPPCC son meramente consultivas.
La influencia del Partido sobre la CCPPCC es notable, pues está presidida por uno de sus miembros, Jia Qinglin. Además, es el PCCh quien la convoca y la mayoría de sus integrantes forman parte del partido.

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8 Marco Político en China. Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Pekín, Mayo 2010.

martes, 6 de noviembre de 2012

Radiografía de China ante el cambio en la cúpula del Partido Comunista. Marco político (II)


Articulación del poder en China. 
En China existen tres grandes estructuras de poder, aunque debido a la omnipotencia del PCCh es difícil distinguir dónde están los límites entre ellas. Lo que sí es seguro es que es precisamente el partido el que ocupa la cúspide de este triángulo:
A. El Partido Comunista Chino: Fue fundado en 1921 y es, desde 1949 hasta hoy, el único partido que ha ostentado el poder del país. Casi 80 millones de personas militan en él, aunque integra una serie de órganos que van estrechando su cúpula hasta concretarse esta en nueve de sus miembros, las cabezas visibles del partido. Los órganos del PCCh son:
  1. El Congreso Nacional, que se reúne cada 5 años y cuya función principal es renovar o reelegir a los cargos representantes de los órganos superiores. El último, el XVII Congreso Nacional del PCCh se celebró en 2007 y en él participaron 2.225 miembros en representación de toda la militancia. El próximo tendrá lugar en 2012 y de él saldrán electos, entre otros, los sucesores del actual presidente de la República, Hu Jintao, y del Primer Ministro, Wen Jiabao. En el Congreso Nacional se elige también a los componentes del siguiente eslabón del partido, el Comité Central.
  2. El Comité Central está compuesto actualmente por 371 miembros (204 titulares y 167 suplentes). Por lo general, se reúne en pleno dos veces al año. Entre sus funciones destaca la de marcar las líneas genéricas de actuación del partido. Además, en él se designa a los miembros del Politburó, siguiente instancia en la organización del partido. Al Comité Central también le corresponde elegir a los nueve miembros que integran el Comité Permanente del Politburó y entre ellos debe nombrar al Secretario General del Partido.
  3. El Politburó o Buró Político: en la actualidad se compone de 25 miembros que de forma paralela ocupan los puestos más importantes en el Consejo de Estado (el Gobierno). Se reúnen con una mayor asiduidad y se encarga de concretar las líneas fijadas por el Comité Central mediante la toma de decisiones.
  4. El Comité Permanente del Politburó: es la cúspide en la que se concentran los nueve hombres más importantes del partido único. En los tres primeros puestos se encuentran, por orden de importancia: el Presidente de la República, Hu Jintao; Wu Bangguo, Presidente de la Asamblea Nacional Popular y Wen Jiabao, Primer Ministro. El Vicepresidente de la República, Xi Jinping, ocupa el sexto sillón en el Comité Permanente.
Hu Jintao, Wu Bangguo, Wen Jiabao, Jia Qinglin, Li Changchun, Xi Jinping, Li Keqiang, He Guoqiang y Zhou Yongkang. Los 9 miembros del Comité Permanente tras su nombramiento en 2007

B. El Estado: subordinado a la existencia del PCCh, es un intento para establecer la clásica división de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. A estos habría que añadir el militar.
1.      Consejo de Estado (poder ejecutivo): es el Gobierno, dirigido por el Primer Ministro Wen Jiabao y compuesto por unos 40 miembros entre Viceprimeros Ministros, Ministros, Consejeros de Estado, el Presidente del Banco Popular de China, etc. Los mandatos se ejercen por periodos de 5 años y por un máximo de dos legislaturas.
2.      Asamblea Popular Nacional (poder legislativo): está compuesta por unos 3.000 miembros que representan a las 32 grandes unidades administrativas del país (23 provincias, 5 regiones autónomas y 4 municipios autónomos). Sus funciones son la aprobación, modificación o supresión de leyes (también sobre reformas de la Constitución), nombramiento o destitución de cargos, y supervisión de los demás órganos del Estado. El mandato de los miembros de la APN dura también 5 años. En la actualidad, el Presidente de la APN es Wu Bangguo.
3.      Tribunal Popular Supremo y Fiscalía Popular Suprema (poder judicial): están presididos, respectivamente, por Wang Shengjun y Cao Jianming. Al hablar del poder judicial en China, hay que destacar su debilidad y dependencia del PCCh. Este controla, desde fuera, los nombramientos de los jueces (a través de la APN) y desde dentro, con comités de control presentes en todos los tribunales[1].
4.      Comisión Militar Central: es la máxima autoridad del Ejército Popular de Liberación. En teoría, existen dos CMC, una dependiente del Estado y otra del PCCh, aunque en la práctica no existe diferencia entre ambas[2]. El Presidente de la CMC es Hu Jintao.

C. El Ejército Popular de Liberación: es la tercera gran estructura de poder de China. Está gobernado por la ya citada CMC y es el ejército más numeroso del mundo.
El ejército más numeroso del mundo

Una vez determinadas las tres ramas de poder en la República Popular China y los organismos en los que se concretan, se observan varias peculiaridades. En primer lugar, es curioso cómo en China las instituciones políticas y estatales se configuran a raíz de la existencia del PCCh y no a la inversa. La configuración del Estado es una réplica de la del PCCh y, del mismo modo, los mandatarios de las instituciones del Estado son también altos cargos del PCCh, llegando algunos a ocupar varios puestos en la dos superestructuras (por ejemplo, Hu Jintao es Presidente de la República, Secretario General del PCCh, Jefe de las Fuerzas Armadas y Presidente de la CMC).
No obstante, la concentración de poder era más acusada en el pasado. En la época de Mao, el peso del Gobierno y de la República recaía en el dualismo ‘único líder, único partido’. Hoy, pese a haber pocos indicios de que el régimen se vaya a abrir al pluralismo político, se evita la figura de líder para abogar por los órganos colegiados y el reparto de las responsabilidades.



[1] GAROT, Marie-José. El poder judicial en China: ¿independiente y eficaz? InDret. Barcelona, 2009.
[2] Artículo de Wikipedia sobre la CMC.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Radiografía de China ante el cambio en la cúpula del Partido Comunista. Marco político (I)


Faltan tres días para que comience el proceso de cambio en la cúpula del Partido Comunista de China, el más complejo de su historia por la confluencia de los escándalos políticos y la situación económica del país, sumado a la explosión del uso de las redes sociales y a la atención que la prensa internacional tiene depositada en este acontecimiento. Nos acercamos a su marco político desde un punto de vista institucional. 

MARCO POLÍTICO

La República Popular de China se define en su Constitución de 1982, artículo 1º, como un “Estado socialista de dictadura democrática popular, dirigido por la clase obrera y basado en la alianza obrero-campesina”. Se trata de un régimen político de partido único, el Partido Comunista de China (PCCh), bajo el cual se articulan el resto de las instituciones del país y las estructuras de poder.
En sus 60 primeros años de existencia, el PCCh se ha basado en la doctrina ideológica del marxismo-leninismo-maoísmo. Pero tras las reformas económicas introducidas a finales de los 70 por Deng Xiaoping[1], China evoluciona a merced de una economía de mercado socialista o, como el propio Jiang Zemin, predecesor del actual Presidente Hu Jintao, lo definió posteriormente en el XV Congreso Nacional del PCCh celebrado en 1997, “un socialismo con características chinas”. Esta idea quedó plasmada en el preámbulo de la Constitución de 1982 y en los estatutos del PCCh, convirtiéndose en la máxima ideológica a seguir por el partido hasta hoy.
Esta filosofía se bifurca y materializa en dos importantes líneas de actuación: el crecimiento económico de un 7-8% anual y el mantenimiento de la estabilidad social[2]. Dos objetivos que ponen de manifiesto las dos grandes y contrapuestas tendencias que conviven en el seno del PCCh: los populistas, más inclinados hacia la izquierda y preocupados por los temas sociales y la ecología; los elitistas, por su parte, otorgan más relevancia a los aspectos económicos y son más tendentes a las políticas de derechas[3].


1.1. La Constitución de 1982
La Constitución vigente en la actualidad en la República Popular China es la de 1982, promulgada el 4 de diciembre por la Asamblea Nacional Popular. A esta Constitución le precedieron tres: la de 1954, la de 1975 y la de 1978.
La Constitución de 1982 es un texto breve que se compone de un preámbulo y cuatro capítulos. El segundo, dedicado a los Derechos y Deberes de los Ciudadanos, incluye algunos preceptos que ponen de manifiesto el empeño de las autoridades chinas para acercar posiciones con países democráticos  en el último quinto del siglo XX. Destacan el derecho a la libertad de expresión, de prensa, de reunión, de asociación y de manifestación; la libertad de creencia religiosa; la inviolabilidad de la dignidad de la persona; la inviolabilidad del domicilio; la libertad al secreto de correspondencia y el derecho a lanzar críticas y plantear sugerencias a los organismos del Estado y a sus funcionarios (con el matiz de que no han de ser inventadas o tergiversadas). También incluye una lista de deberes, como defender la patria o realizar el servicio militar.

Pero la realidad social del país no se corresponde con lo redactado en este Capítulo II: muchos de estos derechos plasmados en el papel no se pueden ejercer libremente. De hecho, el texto de 1982 se concibe más como un marco regulatorio que como una Carta Magna. La justificación de su existencia es la necesidad del PCCh de dotarse de instituciones legales y estructurarse a nivel nacional, así como de ganar la credibilidad y confianza de los países democráticos con los que le interesa mantener relaciones económicas. No obstante, es indiscutible que China está evolucionando en materia legislativa, especialmente en la que repercute al ámbito económico. Un ejemplo de ello son las cuatro enmiendas aprobadas y aplicadas sobre la Constitución de 1982. Tal vez la más reseñable sea la primera, de 1988, que introduce la existencia de la propiedad privada y reconoce el sector privado como un complemento al público socialista, siempre bajo el control y la supervisión del Estado. La propiedad privada se reafirma con la cuarta y última enmienda de la Constitución, aprobada en 2004 y que incluye compensaciones al damnificado en caso de expropiación[4]. Más tarde, en 2007, la Ley sobre la Propiedad equipararía definitivamente la propiedad privada a la pública y la colectiva (aunque exceptuaba la propiedad sobre el campo)[5].


1.1.1. Sistema de sufragio y elecciones.
Para explicar el sistema de sufragio en China es necesario remitirse a los artículos 30, sobre los grados administrativos del país y 34, sobre el derecho del ciudadano a elegir representante y a ser elegido.
-          Artículo 30 (Capítulo I): establece las divisiones administrativas de la República Popular China. Una primera en “provincias, regiones autónomas y municipios directamente subordinados al poder central”; la segunda, que divide las provincias y las regiones autónomas (no los municipios subordinados al poder central) en “prefecturas autónomas, distritos, distritos autónomos y municipios”, según el caso y la tercera, en la que los distritos se desglosan en cantones, cantones de minorías nacionales y poblados. También hay dos zonas administrativas de carácter especial: Hong Kong, antigua colonia británica y Macao, portuguesa, que gozan de gran autonomía y de ordenamiento jurídico distintos a los del resto del país.
-          Artículo 34 (Capítulo II): estipula que “los ciudadanos de la Republica Popular China que hayan cumplido los 18 años tienen derecho a elegir y a ser elegidos, independientemente de su nacionalidad, raza, sexo, profesión, procedencia familiar, religión, grado de instrucción, situación económica y tiempo de residencia; sin embargo, se exceptúa a aquellas personas que por ley hayan sido privadas de sus derechos políticos”.

Lo que no se menciona es este artículo es que el derecho a elegir y ser elegidos se reduce exclusivamente al ámbito local, el tercer grado en la división administrativa ordenada por el artículo 30. Los ciudadanos chinos solo pueden elegir sus representantes a nivel de cantón o poblado. A la hora, por ejemplo, de escoger los delegados que formarán parte de la Asamblea Popular Nacional (el equivalente chino al Parlamento), estos representantes elegidos de forma directa por la ciudadanía acuden a congresos locales, en los que eligen a los representantes que acudirán a los respectivos congresos provinciales. De estos saldrán los delegados que formen parte de la APN.



[1] Dentro del PCCh se habla de generaciones de líderes: la primera estaría encabezada por Mao Tse-Tung; la segunda, por Deng Xiaoping y la tercera, por Jiang Zemin. Los líderes actuales, como Hu Jintao, pertenecen a la cuarta, aunque a finales de 2012 habrá nuevos nombramientos y el país estará presidido por miembros de la quinta generación.
[2] Marco Político en China. Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Pekín, Mayo 2010. Pág. 3.
[3] Informe económico y comercial de China. Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Pekín, Junio 2011. Pág.5.
[4] De todas las enmiendas aplicadas en la Constitución de 1982 habla el texto de Romer Cornejo, Las Constituciones de China en contexto, en sus páginas 13 a 15.
[5] Artículo del diario El País del 16 de marzo de 2007, consultado en su edición digital: http://www.elpais.com/articulo/internacional/China/reconoce/primera/vez/propiedad/privada/ley/elpepuint/20070316elpepuint_2/Tes

martes, 23 de octubre de 2012

Mayorías silenciosas

Hace unos días el excelentísimo, ilustrísimo y reverendísimo Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, daba las gracias a esa "mayoría silenciosa que no se manifiesta".

¿Se corresponde esa mayoría con la que padece hemorroides en silencio? En su caso, que no se manifiesten no quiere decir que no las sufran. Tal vez pronto escuchemos a Mariano alabar a los subsaharianos que no intentan saltar la valla de Melilla y se quedan en sus países, conscientes de que deben hacer un esfuerzo "silencioso" para que sus (no) gobiernos, y tal vez también los nuestros, les puedan seguir reprimiendo. Esa "mayoría silenciosa" subsahariana asume el esfuerzo de permanecer en su miseria por no distraer a nuestros políticos de su prioridad: la corrupción. Aunque lo más seguro es que esa "mayoría silenciosa" no sea tal. Lo más probable es que seamos nosotros la "mayoría con problemas auditivos" o "mayoría teniente", como gustéis. Es lo que se conoce como "darle la vuelta a la tortilla", una expresión muy patria.

A nuestra patria volvemos y, en concreto, a las mágicas palabras de nuestro señor Presidente. Hace solo dos días se celebraron elecciones en Galicia y en el País Vasco y, como sabéis, su Partido Popular revalidó la mayoría absoluta en esa región que le vio nacer. 41 escaños de 75 que tiene el Parlamento. Qué victoria tan rotunda e indiscutible, ¿verdad?

Pues bien, de los 2.300.335 electores que fueron convocados a las urnas,  653.934 votaron al PP. Son muchísimos, ¿no?. Exactamente el 28% del electorado. Fascinante. Un 28% de apoyos y mayoría absoluta holgada. 

Es curioso... pero hubo una opción con más apoyos (con permiso de Feijóo, el "gran triunfador" del 21O): la abstención. ¿Se corresponde esta "mayoría silenciosa" o "abstemia" con la "mayoría silenciosa" de Rajoy? ¿O se corresponderá más bien con la mayoría silenciosa que padece hemorroides? ¿Confluirán las tres mayorías silenciosas en una sola supramayoría silenciosa que no vota y no se manifiesta porque padece hemorroides? Tendría todo el sentido del mundo.

El problema de España no es la abstención ni el rechazo o el apoyo a las manifestaciones. La gran lacra de España son las hemorroides y el silencio de quienes las padecen, quienes ahogan esos gemidos de dolor en el fondo del retrete cada vez que van al baño. No votan y no se manifiestan, pero en su interior se libra una dolorosa batalla que trasciende lo fisiológico e invade los dominios de la moral:

- "Mayorías con derecho a voto pero sin voz... Umm
...Minorías absolutas (por no decir absolutistas)... Umm
....
.... ¡
....
...¡¡¡¡Mañana mismo me opero de las hemorroides!!!!" 

miércoles, 29 de agosto de 2012

60 años de Joe Strummer; 10 años sin Joe Strummer


No era el mejor con la guitarra, de ahí su seudónimo Joe "Strummer" o lo que es lo mismo, Joe "Rasgueador". Pero cuando The Clash aún se estaba gestando, su voz encandiló a Bernard Rhodes, el mánager del grupo. Él buscaba a alguien que no se inmutara al cantar verdades y con Joe Strummer dio en el clavo...

John Mellor, así se llamaba en realidad, era el obstinado hijo de un diplomático que trató de desclasarse, desprenderse de la etiqueta familiar y crearse a sí mismo empezando de cero... Este año hubiese cumplido 60 años, pero un fallo cardíaco congénito no diagnosticado acabó con su vida hace una década. Comprometido y culto, él y The Clash ponían esperanza a unas letras que reflejaban las injusticias sociales y políticas de la Gran Bretaña de su época.
Algo que les diferenciaba del nihilismo y el odio de los Sex Pistols, sus coetáneos y pioneros del punk británico.
White Riot fue su primer single, un canto contra el poder y la autoridad. Después llegaron temas como "Guns of Brixton" o "Poliece and Thieves" que engrosarían una lista de éxitos en los que el punk fue dejando paso al reggae, al R&B o al pop.
Pero el éxito crecía a la par que las críticas. Strummer fue acusado de incitar al terrorismo con sus letras, y también de hipócrita. El combatismo del grupo contra el poder y la riqueza no encajaba con su fichaje por una gran discográfica y con sus macroconciertos.
Tal vez por estas críticas, en un último intento de mantenerse fieles a su ideología primigenia, los Clash hicieron oídos sordos a los que pedían el regreso de la banda. Aún así, Joe Strummer siguió en activo hasta sus últimos días con el grupo The Mescaleros, unos metros más abajo de la cumbre que había pisado con sus propios pies.
La huella más profunda que dejó Joe Strummer en esta cumbre fue "London Calling", un himno apocalíptico que a día de hoy sigue vigente. Joe Strummer quería que The Clash se convirtiera en un grupo relevante, en un grupo que trascendiera todo lo conocido hasta el momento en el mundo de la música.... Y vaya si lo consiguió.

http://www.youtube.com/watch?v=wJ9ovrRWQbo

viernes, 8 de junio de 2012

¿De qué me suena Gdansk? Breve historia de Solidaridad

Estos días, con motivo de la Eurocopa, escuchamos y leemos en los medios el nombre de Gdansk, que podría ser una de tantas ciudades polacas. Pero fue precisamente en Gdansk donde nació el movimiento Solidaridad, un auténtico fenómeno social, más tarde político, que determinó la caída del comunismo en Polonia hace ya 32 años. Allí, en Gdansk, en 1980, estaba Jurek Janiszewski, el creador del símbolo de Solidaridad, el que materializó con su pintura roja la fuerza del pueblo y el afán por conseguir aquello que el propio nombre del movimiento evoca. Y lo consiguieron. Recupero su historia a través del reportaje publicado en El Progreso de Lugo el 8 de septiembre de 2010.






EVA YERA. Corría el verano de 1980. Mientras en España se asentaban lentamente las bases de la democracia, Polonia atravesaba uno de los episodios políticos más turbulentos de su historia reciente. 
Ante un aviso por parte del Gobierno socialista del Partido Obrero Unificado de Polonia (POUP) del aumento del precio de la carne, miles de trabajadores se movilizaron en numerosos puntos del país. Una oleada de huelgas recorrió, desde el 1 de julio, la república europea llegando finalmente a la localidad portuaria de Gdansk.
Es en esta ciudad a orillas del mar Báltico -concretamente en sus astilleros- donde tiene origen el fenómeno Solidarnosc (Solidaridad), un movimiento anticomunista y no violento que contribuyó a la caída del socialismo real en Europa del Este. Ahora, ese movimiento que poco más tarde se institucionalizaría como sindicato y como partido político, conmemora el trigésimo aniversario de su fundación. Pero en la memoria de Jurek Janiszewski, autor del logotipo que dio la vuelta al mundo por ser el símbolo de Solidaridad y que actualmente reside en A Coruña, "parece que hayan pasado 10 años". "Yo tuve la suerte de estar allí", asegura Jurek, mientras recuerda el origen del alzamiento de los trabajadores.
"El primer año fue una maravilla. Eran tiempos de la revolución y hubo un cambio político radical", dice este grafista que se unió al movimiento de los astilleros apenas hubo acabado sus estudios. En efecto, la agitación social del periodo comprendido entre 1980 y 1981 provocó la destitución de numerosos dirigentes del POUP. 
El movimiento Solidaridad tiene su momento de esplendor tras los acuerdos del 31 de agosto de 1980, cuando la presión de las reivindicaciones llevó al Gobierno a legalizar la estructura organizada que se ocultaba tras la apariencia caótica y desligada de las huelgas del país. La institución resultante recibiría el nombre de Comité de Coordinación Nacional del Sindicato Libre Solidaridad, sumaría alrededor de 10 millones de afiliados y estaría liderado por el carismático Lech Walesa.



Imagen. Fue poco antes de que se dotara al movimiento de una dimensión jurídica cuando a Jurek se le ocurrió el logo que días después se convertiría en la imagen de la nueva federación. "Tras los acuerdos obreros con el Gobierno y la formación del sindicato, yo me enteré por la prensa al día siguiente de que habían cogido mi logo", afirma Jurek al otro lado del teléfono. Tras la impactante noticia se sintió "feliz, no esperaba que eso saliera de los muros de los astilleros".
La satisfacción por su trabajo aumenta al recordar que Solidaridad "fue el primer sindicato libre, independiente, autónomo del bloque. Tenía por detrás la lucha antisoviética contra el bloque comunista". Pero a principios de 1981, la revolución se ve sofocada con el nombramiento del intransigente Jaruzelski como secretario general del POUP. Durante unos años el país sufrió una fuerte opresión al ser decretado el estado de sitio y la Ley Marcial; y el sindicato Solidaridad no fue una excepción.
La institución fue de nuevo ilegalizada, si bien existió una corriente clandestina que mantuvo incandescente el espíritu y el ansia de cambio de Solidaridad.
La furtividad y el exilio eran, pues, las dos vías de escape ante un régimen férreo que se cobró varias vidas y protagonizó numerosas persecuciones. Esa segunda alternativa, el exilio, fue la que a partir de 1982 tomó Jurek Janiszewski, quien dejó atrás su Polonia natal y emprendió un viaje por Europa que, hasta el día de hoy, ha sido definitivo. "Con el estado de sitio se acabó el trabajo y mi vida laboral allí", afirma, aunque en Bruselas y en París siguió manteniendo el contacto y colaborando con el movimiento.

Hacia la democracia. Llegado 1988, Walesa se reunió de nuevo con los mandatarios del POUP y tras las llamadas 'Negociaciones de la mesa redonda', el Gobierno accedió a legalizar el sindicato y a convocar elecciones semilibres al Sejm (Parlamento).
El éxito de los comicios al Sejm de 1989 -a las que Solidaridad se presentó como partido bajo el nombre de Comité Ciudadano del Presidente del Sindicato Solidaridad- y de las presidenciales de 1990 se palpa en el encumbramiento de Mazowiecki y Walesa respectivamente, ambos miembros activos de la organización motor del cambio.
Es en este punto cuando Jurek se desvincula del movimiento: "Prácticamente corté mis relaciones con Solidaridad; ése no era mi pensamiento ni mi línea". Y es que con su introducción en política, el partido se mostró "ultraconservador, ultracatólico y nacionalista", motivo por el que Jurek no votó a Walesa. Hoy, al hacer balance del recorrido de Solidaridad, reconoce que "desde el 89, ese movimiento ha desaparecido. Después de 30 años no existe ese sindicato, que ha pasado de tener 10 millones de afiliados a 400 mil". "No tiene nada que ver con lo que significaba antes", sentencia.
No obstante, Jurek asiente que él no era activista, pero en los primeros años estuvo ayudando sobre la imagen gráfica, cuando lo que más tarde sería facción gubernamental era aún una rebelión en pos de la clase obrera.

Significado. Con un solo vistazo, cualquiera que en los años 80 tuviera uso de razón reconocería las famosas letras de Solidaridad. Pero, ¿qué quería expresar su autor con las mismas? Jurek Janiszewski contextualiza su obra en el verano de 1980 que pasó junto a los obreros en los astilleros. "Había miles de personas juntas cantando, luchando y defendiendo sus derechos. Tenía ganas de hacer algo, ayudando de cualquier manera -explica-. Yo, como grafista, busqué algo visual". 
Este experto en diseño vuelve su vista al pasado, cuando trabajadores y adeptos al movimiento llenaban los muros de los astilleros con la palabra 'Solidaridad' secundada por infinidad de consignas. "Decidí sacar solo la palabra 'Solidarnosc' y unir las letras como si fuera gente junta que se coge por los brazos", expone. Además de esta particular tipografía, Jurek basa el color rojo en la "fuerza" que este pigmento imprime, al tiempo que recuerda a la sangre derramada en las insurrecciones obreras. La insignia también incluye, como si de una extensión de la letra 'n' se tratase, un estandarte con la bandera de Polonia izada. Se trata, en suma, de un "símbolo de la lucha, de la libertad", concluye su autor.
Tras diseñar la imagen que poco más tarde adquiriría proyección mundial, Jurek abrió junto a unos amigos un taller de serigrafía en el que imprimían "papelitos con el logo; cada día unos 200, porque usábamos una técnica muy primitiva y manual". Desde el momento en el que el símbolo empezó a tener repercusión "se repetía de mil maneras distintas y se deformaba", por lo que Jurek debía hacer un control exhaustivo sobre la calidad de su imagen.

Derechos de autor. El plagio no fue el único problema al que tuvo que hacer frente este grafista. Tras la caída del Politburó en Polonia y el consiguiente inicio de la democracia bajo el mando de Lech Walesa en 1990, Jurek viajó a su país para solicitar los derechos de autor del logotipo. Pero cuál fue su sorpresa al escuchar en boca del líder de Solidaridad que él, Jurek, no era el artífice de la imagen. "Walesa me dijo que ese logo lo había hecho un obrero con su sangre -dice con indignación-. Él creía que le había caído del cielo".
Tras una larga lucha legal por adquirir los derechos sobre su propia obra, finalmente los logró en 2005. Veinticinco años tuvieron que pasar para que su trabajo se viera reconocido, algo que fue posible al tratar con el actual líder de Solidaridad, Janusz Sniadek. Tres décadas después de idear esas letras, estas significan para Jurek "historia, sentimientos muy positivos de aquellos años, de lo que ocurrió en los 80".
Además, a partir de aquella misma imagen el director polaco Andrzej Wajda le pidió que diseñara la de su película 'El hombre de hierro', secuela de su anterior cinta 'El hombre de mármol' y reflejo fílmico de las rebeliones en los astilleros de Gdansk.

Obra. Jurek Janiszewski también ha diseñando carteles de conciertos y discos de artistas como Tomatito, Paco Ibáñez, Miles Davis o Paco de Lucía. Desde que vive en A Coruña ha ilustrado los packs de cerveza de Estrella Galicia y ha diseñado el cartel del ciclo de Jazz de 1906, también para la marca Estrella Galicia.
Toda su obra se puede ver en www.tajjer.net